Aproximaciones a una ética de la Indignación
Buenos días a todas y todos
Le agradezco a la Comisión Anticorrupción por el honor que me han hecho al invitarme a hablar sobre la Ética de la Indignación, en esta mañana, con todos ustedes.
En el 2003 comenzamos –muchos de ustedes y personas de otras países aceptaron la propuesta- a reconocer que este no es un tiempo de diálogos, consensos, sino de Indignación. El derecho al cabreo es lo más ético en un tiempo de impotencia y globalización.
Hoy quiero aprovechar para profundizar un poco más en esta dirección, justo en este momento cuando la Comisión está discutiendo y definiendo tres líneas en que se pretende ir desde las Veedurías en su lucha contra la corrupción: Desarrollo Local, Participación Ciudadana, Políticas Públicas.
Para desarrollar esta reflexión quisiera dividir la reflexión en tres momentos:
- Por favor, un café sin cafeína y una ética sin ética y la cuenta, gracias.
- Lo que pasa no es nunca lo que pasa.
- Dos conclusiones finales.